Albentosa

Escudo de la localidad

 

Albentosa se encuentra al sudeste de la provincia de Teruel, dentro de la Comarca Gúdar-Javalambre. Sus actuales 310 habitantes se reparten entre cinco núcleos urbanos. El principal es Albentosa, junto a la Venta del Aire, Estación de Mora, Fuen del Cepo y los Mases. Tan solo 50 Km. separa Albentosa de su capital Teruel. Respecto a Valencia son 96 los Km. a recorrer por la Autovía Mudéjar (A-23), que enlaza Teruel con Valencia. Las dos ciudades se encuentran comunicadas también por ferrocarril con Albentosa, mediante la estacion de Mora de Rubielos

 

Historia de Albentosa

Para los más curiosos resulta de interés aproximarse al origen del topónimo Albentosa, el cual tiene reminiscencias árabes. Su nombre figura por escrito por primera vez en los Anales de Zunta, cuando en ellos se hace referencia a los límites de los estados de Aragón durante el reinado de Jaime I. El vestigio más antiguo sobre doblamiento en el término municipal de Albentosa se localiza en un asentamiento del calcolítico. Se trata de los yacimientos del Cerro del Molino y el del Morón Royo. Más tarde, y de época ibérica se han descubierto yacimientos arqueológicos en la zona de Ituelo y en la del Cerrito de Más Blanco. De época romana, parece ser que en la zona de la Piedra del Águila se han hallado restos de una calzada romana. Durante la ocupación y asentamiento musulmán, Albentosa fue punto intermedio entre el Reino Taifa de Albarracín y la colonia morisca del castillo de Bejís y Montán, aunque los bereberes ya estaban establecidos con anterioridad en la zona con las familias Banu Razin y Banu Hu, ambas de origen y procedencia cordobesa. En aquel momento Albentosa contaba con 70 personas que ocupaban un total de 15 casas, pertenecientes todas ellas en su conjunto al Reino de Albarracín, allá por el año 1106. En el año de 1145, Albentosa pasó a pertenecer al Rey moro de Valencia, Abu Said. Más adelante, su posición en el extremo del Reino, hizo que Albentosa representara un papel relevante en la Edad Media. En 1196 pasó a manos de los Templarios mediante la Orden del Temple a raíz de una cesión del rey Alfonso II. En 1233 fue perdida en beneficio del rey moro de Segorbe. Finalmente, y ya en 1242, pasó a integrarse en la Corona de Aragón bajo el mandato de Jaime I. Resulta destacable el hecho de que durante los siglos XII y XIII, existió en Albentosa la Real Cofradía de Nuestra Señora de los Ángeles, una de las más antiguas de la actual provincia de Teruel. De ella podían formar parte tanto hombres como mujeres, siendo su finalidad ejercer la caridad entre sus asociados, asistiendo a enfermos, socorriéndoles pecuniariamente y solemnizando sus entierros y funerales. El propio rey Jaime I, se hizo cofrade para poder asistir a las omnímodas cenas que se celebraban. En uno de sus pasos por el municipio, cedió a cambio a Albentosa, entre otros presentes, el Molino de Arriba, de propiedad real hasta ese momento.  Posteriormente, durante la época feudal, Albentosa pasó por las manos de varios gobernadores como la Familia Carrascosa hasta que en 1509 fue cedida al Conde de Aranda.

Cabe remarcar la notable importancia de Albentosa durante la guerra de la Independencia por su situación estratégica a caballo entre el litoral valenciano y tierras aragonesas.
Durante las guerras carlistas Albentosa y sus alrededores sufrieron cruentas batallas protagonizadas por el general Cabrera y el general Pavía. Una de las consecuencias más desastrosas fue la completa destrucción del barrio de Fuen del Cepo.

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